PrEP
Un Milagro para Detener la Transmisión del VIH
Han pasado más de cuatro décadas desde que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) irrumpió en el mundo, ganándose apodos como “pandemia rosa” o “cáncer gay”. Sin embargo, este enemigo silencioso sigue cobrando vidas, mientras la cura aún parece un sueño lejano. Pero en medio de esta lucha, un rayo de esperanza se alza en el horizonte: el PrEP (profilaxis preexposición). Este tratamiento, disponible de manera gratuita en el Perú, se presenta como un verdadero milagro médico capaz de prevenir la transmisión del VIH.
El PrEP, en esencia, son antirretrovirales que se toman vía oral a diario. Recientemente, también se ha aprobado una versión inyectable de aplicación semestral llamada Lenacapavir, marcando un nuevo hito en la lucha contra el VIH. A finales de 2023, el Ministerio de Salud (MINSA) incluyó el PrEP como parte de su estrategia de prevención combinada, sumándolo a las tradicionales campañas de despistaje, entrega de condones y consejería. ¿El objetivo? Poner fin a la transmisión del virus, no solo en poblaciones clave como hombres que tienen sexo con hombres, mujeres trans, trabajadoras sexuales y parejas serodiscordantes, sino en toda la sociedad.
El estigma como barrera
Sin embargo, una pregunta persiste: ¿por qué muchas personas rechazan este programa que podría salvar vidas? La respuesta radica en el estigma y la discriminación. El ingreso al programa a menudo se asocia con conceptos erróneos: promiscuidad, irresponsabilidad y una supuesta falta de cuidado por la salud sexual. Este prejuicio aleja a muchos de una herramienta que podría protegerlos. La ignorancia y el juicio social actúan como cadenas invisibles que impiden avanzar hacia un futuro sin VIH.
Accesibilidad
un reto pendiente
A inicios de 2024, se lanzaron campañas promovidas por la sociedad civil para facilitar el acceso al PrEP. Los resultados fueron alentadores: un incremento significativo de usuarios en los centros de salud. Sin embargo, hacia finales del mismo año, los establecimientos públicos se quedaron sin existencias. A pesar de las promesas y la normativa vigente, como la NTS Nº 204-MINSA/DGIESP-2023, las autoridades responsables no han ofrecido respuestas claras. ¿Fue solo un esfuerzo efímero? Este desabastecimiento refleja una falta de planificación que amenaza con frenar los avances logrados.
Exigir es nuestro derecho
¿Deberíamos conformarnos con agradecer por el acceso temporal al PrEP? Definitivamente, no. Exigir su disponibilidad constante es crucial. Como sociedad civil, tenemos la responsabilidad de garantizar que se cumplan las normativas, presionando para que las compras anuales de medicamentos se realicen de manera oportuna y eficiente. La lucha contra el VIH no puede depender de esfuerzos aislados ni de una visión cortoplacista.
Alternativas en tiempos de escasez
En caso de desabastecimiento, existe un método alternativo conocido como PrEP a demanda o “método por evento”. Este esquema consiste en tomar dos pastillas 24 horas antes de una relación sexual sin protección, una pastilla 24 horas después del evento y una última pastilla 24 horas después de esa segunda dosis. Aunque no es tan eficaz como la toma diaria, sigue siendo una opción viable para quienes desean mantenerse protegidos.
Un compromiso colectivo
El futuro sin VIH depende de un esfuerzo conjunto. Como ciudadanos, debemos exigir políticas sólidas que aseguren el suministro constante de PrEP. Además, es vital derribar el estigma a través de la educación y la difusión de información clara. Este tratamiento no es un privilegio ni un favor; es un derecho que podría cambiar el rumbo de una pandemia que ha marcado generaciones.
El PrEP no solo es una píldora; es una promesa de esperanza, una barrera contra el miedo y una herramienta poderosa para construir un mundo donde el VIH sea parte del pasado. Como sociedad, tenemos el deber de mantener esa promesa viva.

